¿Qué origina esta compilación?
Como uno de nosotros hace investigación sobre la literatura de autores judíos de Latinoamérica y el otro sobre autores árabes que escriben en castellano, pensamos que sería buena idea unir nuestros campos de investigación para crear una compilación con la que se pudiera dar un modesto paso hacia la paz en Oriente Medio. Teniendo en mente el precedente de la escuela de música para niños palestinos e israelíes fundada en España por Daniel Baremboim y Edgard Said, decidimos emular esta iniciativa pero por medio de la literatura. El resultado fue positivo: como pedimos que se incluyera el correo electrónico de los participantes (aunque, por supuesto, no era obligatorio) varios participantes de Israel se pusieron en contacto con autores árabes y viceversa. De hecho, ha surgido una gran amistad entre dos de estos autores, que ahora mantienen comunicación telefónica y han conseguido recientemente reunirse a tomar un café superando las barreras impuestas en Gaza.
¿De qué modo se fueron incorporando autores al proyecto?
El proceso de selección de los autores fue muy complicado. Primeramente, hubo un autor palestino que recibió amenazas de muerte por parte de los propios compañeros a los que había invitado a participar. Más tarde, varios otros autores (tanto de Israel como del mundo árabe) nos pidieron que sacáramos sus textos de la antología una vez que leyeron las contribuciones de los otros. Otros insistieron en que si no les pagábamos, no participarían y, en fin, varios de los participantes se sintieron algo incómodos al leer los textos del otro “bando”. Pero la idea era precisamente ésa: que la antología se convirtiera en un lugar de discusión con ideas diferentes, opuestas si se quiere, pero siempre desde el punto de vista de la tolerancia y el respeto. Aquellos que no pudieron aceptar estos dos principios, acabaron fuera de ella.
¿Qué lector imaginan para estos textos y qué repercusiones tienen
luego del lanzamiento del libro?
Bueno, en un principio el libro es de fácil lectura para cualquier persona que puede estar interesada en lecturas alternativas escritas en castellano o en el proceso de paz de Oriente Medio. En el fondo, se trata de una compilación de textos literarios (algún capítulo de novela, pero sobre todo cuentos y poemas), así que es de interés para todo aquél al que le guste leer ficción y poesía. Quizá el lector ideal para nosotros era el lector árabe o judío que se interesa por el punto de vista del otro y se acerca a este delicado asunto con curiosidad y con una mentalidad abierta. Como ya mencionamos antes, ya ha habido quienes se molestaron tanto por los textos polémicos (en efecto, hay unos más polémicos y agresivos que otros) como por la selección de autores que no tienen fama de tolerantes. El caso es que estos autores son precisamente los que más nos interesaban: los que quizá son más radicales pero pueden quizá ceder un poco gracias a lo leído en la antología.
¿Qué género, o cruce de géneros literarios, es el que produce mayor
afinidad entre estas dos culturas?
Aunque varias personas nos mandaron ensayo, en realidad lo que más nos interesaba era incluir textos literarios (en cualquier género), pues creemos que un primer paso para la paz es precisamente el poder imaginársela. Para ello, nada más útil que la ficción. Se trata de proveer un medio para el diálogo entre culturas y por medio de la escritura en castellano.
Opiniones personales: Considerando que la cultura judía de la diáspora
no es la cultura del Estado de Israel del siglo XXI, ni la cultura árabe
actual es la de Al Andalus, ¿proponen la experiencia medieval como ejemplo de convivencia pacífica?
Como mencionamos en la introducción a esta antología, en el mundo de Al Andalus se creó, a pesar de los altibajos y de las inevitables injusticias, un clima de tolerancia cultural y racial que duró varios siglos. Por ello, la Conferencia de Paz de 1991 tuvo lugar en Madrid como lugar simbólico de esta paz posible. Dado que los gobiernos y sus políticos son incapaces de hablar y actuar desde el respeto mutuo, nos toca a nosotros, los ciudadanos, buscar alternativas. Esta antología es nuestro granito de arena que ahora, por las nuevas masacres, vuelve a adquirir relevancia. |